Escocia Europa

Día 6: rumbo a Inverness

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24 abril, 2018

Desayunamos y nos despedimos de Skye. Salimos de la isla por el único puente que conecta con el resto del país, el Skye Bridge, y conducimos un cuarto de hora hasta llegar al castillo más famoso del país, el castillo de Eilean Donan. Recibe el nombre de un santo irlandés, Donnán, que se cree que se instaló en la isla junto a sus fieles (en gaélico eilean es isla: eilean Donan= isla de Donan). La primera fortificación se construyó en 1220 para protegerse de las incursiones vikingas. Más adelante el clan MacRae lo toma como residencia. En 1719 un destacamento español conquista el castillo ayudando a los jacobitas en su intento de restaurar a los Estuardo en el trono. Pero un mes después regresaron los ingleses con fragatas, consiguieron la rendición de los españoles y destruyeron el castillo. En 1911 un descendiente del clan, el general John MacRae-Gilstrap adquiere el edificio y comienza su reconstrucción. Hoy el castillo supone una de las mayores atracciones de Escocia. Cuando llegamos, y eso que es temprano y el castillo aun no ha abierto, ya está lleno de turistas sacándose fotos. La entrada cuesta 7,5 £ y solo se pueden visitar algunas estancias y los muros, ya que el edificio sigue siendo una residencia familiar, así que nos contentamos con verlo por fuera y proseguimos nuestra ruta.

Uno de los imperdibles de las highlands es el lago Ness. Que si Nessie, que si el encanto de la zona,… puede que haya muchos motivos para acercarse hasta este lago, pero el nuestro fue el castillo de Urquhart. A unos 85 km de Eilean Donan, este castillo se encuentra a orillas del famoso lago, dominando el Great Glean. Su historia también está relacionada con las guerras jacobitas. En 1692, y para que evitar que los jacobitas lo reconquistasen, el castillo fue destruido por los ingleses. Y en ruinas se mantuvo hasta que a principios del siglo XX el castillo pasa a manos del estado y se orienta al turismo. Las mejores vistas de la zona se obtienen subiendo la escalera de caracol de la Great Tower. La entrada cuesta 8,5£.

Ya es hora de comer así que seguimos nuestro camino hasta Inverness, capital de las highlands. Dejamos el coche en un parking y nos dirigimos a The Kitchen Brasserie. El restaurante, de cocina contemporánea, cuenta con unas buenas vistas del castillo de Inverness y del río. Tienen un menú de dos platos y bebida por 15 £ que lo hace muy económico para los precios que solemos ver en Escocia. La comida está espectacular, de lo mejor que comemos en todo el viaje.

Con el buche lleno paseamos por la ciudad viendo algún monumento como la Catedral o la Old High Church. Pasamos también por el Victorian Market, unas galerías comerciales de 1890 que aun mantienen pequeñas tiendas y bares. Dejamos para el final la visita que más nos gustó de la ciudad, Leaky´s Bookstore. En cada viaje que hacemos intentamos visitar alguna librería, independientemente de si compramos algo o no, ya que éstas tienen un encanto especial. La librería de Leaky´s no se queda atrás. Ocupa lo que antes fue una iglesia y está especializada en libros de segunda mano.

Nuestra última visita del día es el campo de batalla de Culloden, a las afueras de la ciudad. En esta marisma ocurrió una de las batallas, si no la que más, con más importancia en la historia de Escocia. Se enfrenta jacobitas contra el ejército británico liderado por el duque de Cumberland, conocido como Cumberland el carnicero. La batalla fue corta y acabó con una clara victoria de las tropas británicas. Murieron más de 1800 jacobitas. Pero si dura fue la batalla no lo fueron menos las represalias británicas. Abolieron el sistema de clanes, prohibiendo de paso la vestimenta tradicional y las gaitas, expropiaron tierras para otorgárselas a terratenientes del sur y prohibieron el gaélico. También promulgaron leyes con las que prohibían la posesión privada de armas. Ante la ruina que se avecinaba muchos escoceses optaron por emigrar a EEUU, Canadá, Autralia y Nueva Zelanda. 

¿Sabes por qué al naipe nueve de diamantes se lo conoce como “la maldición de Escocia”? Al finalizar la batalla se solicitaron órdenes al Duque. Éste escribió detrás de un naipe con el nueve de diamantes: “sin cuartel”. El resto es historia.

En el extenso campo de batalla hay varias referencias a la batalla. Las grandes banderas rojas y azules nos marcan donde se ubicaron los batallones de cada uno de los contendientes. El memorial Cairn es un monumento en recuerdo de la barbarie de la batalla. A lo largo del campo también encontramos unas piedras ovaladas con los nombres de los distintos clanes que participaron en la batalla. Marcan el lugar donde murieron los distintos miembros de cada clan. También podemos ver la piedra de Cumberland, una gran roca que marca el lugar desde el que el Duque dirigió la batalla. Hay una pequeña casa del siglo XVII que fue usada como hospital de campaña, Leanach Cottage. Y, destacando ya al llegar al parking, el Centro de Visitantes, con exposiciones permanentes y un vídeo 360º que, cuentan, es una pasada. El acceso al campo de batalla es gratuito, pero la entrada para el Centro de Visitantes cuesta 11£. 

Ponemos rumbo a nuestro B&B Sourbank Farmhouse, una maravillosa casa de campo atendido por un matrimonio joven muy amable. Además de tener una habitación muy acogedora, la casa es enorme y se puede utilizar la cocina. Tuvimos la suerte que entre los huéspedes había unos chinos que se ofrecieron a preparar la cena para todos si le conseguían los ingredientes, y el propietario de la casa se fue al mercado a conseguir lo que pedía el “chef”. Así que además de gratis comimos comida china auténtica, y estaba deliciosa. Gente maja que te vas encontrando por la vida, la definición de viajar con mayúsculas. Después de tomar unos licores chinos, cortesía de nuestros nuevos amigos, nos retiramos. No se le puede pedir más a un día de viaje.

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