Bosnia Herzegovina Europa

Las 10 mejores cosas que hacer en Mostar

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27 febrero, 2019

Si decidiésemos elegir una zona del mundo donde conviven algunas de las religiones mayoritarias, un buen ejemplo sería la península balcánica; pequeños países separados por pocos kilómetros y en los que la religión cambia de forma drástica cuando cruzamos la frontera. Pero si esto mismo lo quisiéramos concentrar en una ciudad, la elegida sería Mostar. En esta ciudad de Bosnia Herzegovina (aunque forma parte de Herzegovina), convivían bosnio serbios (ortodoxos), bosnio croatas (católicos) y bosniaks (musulmanes). La Guerra de los Balcanes dinamitó esta convivencia, y hoy la mayoría serbia de bosnia vive en la República de Srpska, una de las dos entidades que forman Bosnia Herzegovina. Esta antigua mezcla ayudó a construir una ciudad sin parangón, donde los campanarios compiten en altura con los minaretes. 

Pero hablar de Mostar es hablar de su puente (stari most=puente viejo). La ciudad recibe su nombre de los guardianes que cobraban el pasaje del puente, los mostari. El escudo de la ciudad es una representación del puente sobre el río Neretva, ese puente que tan bien simbolizaba la convivencia entre cristianos y musulmanes, hasta que se vino abajo por los bombardeos de la milicia croata, el 9 de noviembre de 1993.

Afortunadamente, el puente fue restaurado e inaugurado de nuevo en el año 2002, y un año más tarde fue declarado, junto al centro histórico, Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.

Aunque la ciudad resultó muy dañada durante la guerra, hoy podemos apreciar un pequeño y bonito centro histórico, con alguna mezquita, una gastronomía digna de mención y ruinas que nos ayuden a no olvidar los estragos que causan las guerras.

“Nunca ha habido una buena guerra ni una mala paz” Benjamin Franklin

Pero vamos ya con nuestro top 10 de Mostar:

Stari Most

No podíamos empezar por otra visita que no fuese el famoso Stari Most, o puente viejo de Mostar. Como ya hemos comentado la parte más trágica del puente, hablaremos ahora de lo atractivo de la construcción. Se construyó en 1566 por el arquitecto otomano Mimar Hajrudin, discípulo del famoso Mimara Sinan (quien construyó muchas de las mezquitas de Estambul). Además, fue uno de los últimos monumentos encargados por el sultán otomano Solimán el Magnífico, quien murió en el mismo año que se terminó el puente. Tardó 9 años en terminarse, y en su construcción se utilizaron 456 bloques de roca. 

Son tradicionales los saltos desde el puente al río Neretva (se tienen pruebas escritas de que en el siglo XVII ya se realizaban estos saltos). Hoy podemos encontrarnos a jóvenes locales que dicen una cantidad de dinero que quieren alcanzar para saltar ante los turistas. Se aproximan al borde para que los turistas se animen a colaborar y el chico realice el salto. Cada año se celebra un concurso de salto, e incluso en los últimos años hay empresas potentes patrocinando y dándole mayor difusión al evento.

La leyenda cuenta que el arquitecto, Mimar Hajrudin, no vio terminado el puente, ya que el día anterior a quitar el andamiaje se escapó, ya que el sultán Solimán había amenazado con decapitarlo si el puente se derrumbaba y, por lo que parece, Mimar no estaba muy convencido de su resistencia.

Puente de Mostar

Puente de Mostar

El puente está franqueado por un par de torres del siglo XVII:

Torre Halebija

Esta torre se usó como prisión, y cuartel de los mostari. Hoy es un pequeño museo de fotografía. 

Torre Tara

Este antiguo depósito de municiones es hoy la sede del Museo Stari Most y el Círculo de Saltadores.

Bazar Kujundziluk

Es el típico bazar árabe y el mejor sitio para comprar un recuerdo de la ciudad. Nos gustaron especialmente los dulces y los pequeños molinillos de café. El mercado es la continuación de la calle del puente, y nos guía hasta las próximas paradas.

Mezquita Koski Mehmed Pasha

Esta pequeña mezquita, que data del siglo XVII, fue uno de los grandes descubrimientos de la ciudad. Previo pago de unos 6€ (el marco convertible es la moneda bosnia, pero casi en cualquier sitio de Mostar aceptan euros) accedemos al interior de la mezquita. El interior es pequeño y ornamentado. A la derecha de la entrada están las escaleras para subir al minarete. La fotografía del puente la tomé desde aquí, por lo que veis que las vistas son bastante espectaculares (eso si, las escaleras son estrechas y el techo bastante bajo, pero la subida no es dura).

Salimos de la mezquita, pero aun nos quedan cosas que visitar. Antes de entrar al edificio, a la derecha, está la entrada para el cementerio.  Allí encontramos varias tumbas, la típica fuente para las abluciones y un pequeño mirador con vistas al puente (casi todo en la ciudad gira alrededor de esta construcción).

Mezquita Koski Mehmed Pasha

Mezquita Koski Mehmed Pasha

Biscevica Kuca

Es una pequeña casa otomana del siglo XVII. Se conserva el mobiliario de la época, lo que nos ayuda a imaginar cómo vivían las clases pudientes de la época.

Museo War and Genocide Victims 1992-1995

Un museo que nos habla de la guerra de Yugoslavia y de las consecuencias para la población bosnia. En este museo no estuvimos, en su lugar nos decantamos por visitar el War Photo Limited de Dubrovnik, y con un museo sobre la guerra es suficiente para un viaje (son muy duros y te dejan tocados un par de días, pero creemos que es necesario visitar alguno para entender mejor el sufrimiento que ocasionan las guerras).

Mezquita Karađoz Bey

Esta mezquita del siglo XVI, fue diseñada por Sinan, el maestro del arquitecto del puente. Se dice que es la mezquita más grande y más bella de toda Herzegovina. La cúpula alberga una gran sala de oración y en el cementerio podemos ver un türbe(mausoleo) de ladrillo rojo, de estilo neomorisco, que está dedicado al poeta y dramaturgo Osman Đikić, oriundo de Mostar.

Mezquita Karadoz Bey y türbe de Osman Đikić

Mezquita Karadoz Bey y türbe de Osman Đikić

Hotel Neretva

Hoy solo podemos ver los restos de la fachada, pero antes de la guerra el Hotel Neretva era una referencia en la ciudad, el sitio elegido por Tito para alojarse cuando estaba en Mostar. ¡Hasta contaba con un embarcadero propio! Actualmente lo están reformando, conservando la fachada, para reabrir el hotel.

Hotel Neretva

Hotel Neretva

La torre de los francotiradores

Otro triste recuerdo de la guerra. Antes de la contienda, el edificio era la sede de una entidad bancaria. Pero durante la guerra fue usado por los francotiradores por su altura, ya que desde lo alto se domina toda la zona. El edificio se encuentra vallado, pero hay quien sube igual para apreciar las vistas. En la base del edificio encontramos varios grafitis recordando la tragedia y con un claro mensaje pacifista.

Plaza de España

Esta plaza, junto con el monumento que acoge, rinde tributo al intérprete y a los 22 militares españoles que fallecieron en acto de servicio en Bosnia-Herzegovina. Es la mayor plaza de la ciudad y se encuentra entre la Torre de los Francotiradores y la Gimnazija.

Gimnazija

En la Plaza de España podemos ver el gimnasio (local de aprendizaje que proporciona educación secundaria), un edificio neomorisco de finales del siglo XIX. Fue la primera escuela de secundaria de la ciudad, y en él se educaban alumnos de las 4 principales religiones de la ciudad: católicos, ortodoxos, musulmanes y judíos. Sigue funcionando como instituto y existe una gran controversia sobre si aplicar la segregación religiosa, idea que gusta a los políticos, o mezclar algunas de las clases.

Monumento en la Plaza de España con la Torre de los Francotiradores al fondo

Monumento en la Plaza de España con la Torre de los Francotiradores al fondo

Cementerio Partisano

El cementerio está declarado Monumento Nacional de Bosnia-Herzegovina, sin embargo se encuentra bastante deteriorado (en el 2018 anunciaron que iban a empezar, otra vez, las obras para rehabilitar el cementerio). En él se encuentran enterrados los partisanos yugoslavos fallecidos durante la Segunda Guerra Mundial. Se encuentra en una colina con vistas a la ciudad. 

*Qué comer en Mostar

El plato más famoso, no solo de Mostar sino de toda Bosnia-Herzegovina, es el Ćevapi (leído /chevapi). El plato se basa en una especie de salchichas especiadas, generalmente de ternera, que se preparan a la parrilla. Se acompañan de pan tradicional, cebolla, lechuga y ajvar (una pasta, que suele ser picante, a base de pimientos rojos, ajo y berenjena). Está realmente bueno, es barato y uno es suficiente para una persona (aunque sabemos que esto depende de la capacidad de ingesta de cada uno). 

Para la sobremesa, nada mejor que un café tradicional bosnio, llamado bosanska kahva, en el que el café se prepara en un recipiente especial y que hay que dejar reposar antes de tomar.

Para descansar un rato y probar estas delicias locales, elegimos el Tima-Irma, un pequeño restaurante con terraza que se encuentra en la misma calle del puente, un poco antes de llegar a este. El precio es económico y aceptan euros.

Ćevapi

Ćevapi de Tima-Irma foto del restaurante

Y hasta aquí nuestras recomendaciones en Mostar. Os dejamos un mapa con todas las visitas que recomendamos. Y si tenéis alguna duda no dudéis en poneros en contacto con nosotros a través de los comentarios o de nuestro email. Vdimo se uskoro!

Mapa de Mostar

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