Rusia

Las 10 mejores cosas que hacer en Moscú

en
5 febrero, 2020

Moscú es una de las ciudades de visita obligada. A medio camino entre Europa y Asia, sus 12 millones de habitantes la convierten en una de las urbes más pobladas del planeta. Tres días son lo mínimo para empezar a conocer Moscú, pero nosotros te hacemos un resumen y elegimos las 10 mejores cosas que hacer en Moscú.

Un poco de historia

No se sabe a ciencia cierta la fecha en la que se creó la ciudad. Se toma el 4 de abril de 1147 porque es la primera vez que aparece en un escrito una referencia a la ciudad, o más bien a una fortaleza llamada Moskov donde se reunieron el príncipe Súzdal y sus aliados.

Durante los siglos siguientes la ciudad sufrió los saqueos y la dominación de los mongoles, hasta que se convirtió en un principado independiente en 1327. En el siglo siguiente Iván III nombró a Moscú capital de todas las Rusias, título que conservó hasta que Pedro el Grande trasladó la capital a San Petersburgo (1712). Justo 100 años después, en plena invasión napoleónica, los moscovitas evacuaron la ciudad ya que el ejército ruso la había incendiado para que las tropas napoleónicas no pudieran aprovechar nada cuando llegaran hasta ella (política de tierra quemada).

Con el triunfo de la Revolución de 1917 la capitalidad volvió a Moscú, superando la caída de la URSS y continuando como capital y motor económico y cultural del país.

Vamos con los 10 mejores planes que hacer en la ciudad.

Perdernos en el centro comercial Gum

Uno de los primeros edificios que vemos cuando entramos en la Plaza Roja es el Glavny Universalny Magazin, más conocido como GUM. Se trata del centro comercial más conocido y lujoso de toda Rusia.  El grandioso edificio (242 metros de fachada a la plaza con mezcla de estilos victoriano y ruso medieval y con una cubierta de cristal) acoge tres plantas repletas de tiendas internacionales. Además de pasear y cotillear los escaparates os recomendamos dos cosas: probar los típicos helados (una bola de helado sobre una galleta en forma de vaso), y comer en Stolovaya 57, un bufé con la comida típica de los comedores obreros soviéticos.

Entrar en el Kremlin

El Kremlin nos parece la visita estrella en Moscú. Se trata de un recinto amurallado donde se encuentran diversos edificios gubernamentales, varias catedrales e iglesias y el museo de la Armería. Si quieres ver todo el complejo deberás dedicarle una mañana larga, pero si quieres priorizar te recomendamos que compres la entrada para la Armería. Con ella podrás entrar al museo más importante de Moscú y pasear por la Plaza de las Catedrales, aunque no entrar en ellas. 

Plaza Sobornaya

Plaza de las Catedrales

Ver el cuerpo del primer presidente soviético

Visitar el Mausoleo de Lenin nos pareció uno de los imprescindibles en la ciudad. Vladímir Ilich Uliánov fue el líder de la Revolución de Octubre de 1917 y primer presidente del nuevo país. Murió  en 1924 y a pesar de que había dejada clara su intención de ser enterrado en San Petersburgo junto a su madre, a su sucesor, Stalin, le pareció mejor exponer su cuerpo embalsamado en una pirámide de granito construida en plena Plaza Roja. El cuerpo de Stalin también fue enterrado aquí, pero se quitó durante la desestalinización del país.

Recomendamos ir sobre las 9:30 (abre a las 10:00) para no esperar mucho tiempo en la cola. La visita es gratuita y dura poco tiempo. En la entrada explican las normas que hay que cumplir: no entrar con la cabeza tapada o con gafas de sol, no sacar fotos ni grabar vídeos, no pararse  y ser respetuosos. Al salir del edifico encontramos la necrópolis de la muralla del Kremlin, donde descansan héroes soviéticos como Stalin, Gorki o Gagarin. 

Esta era un visita que a priori no nos parecía muy atractiva y sin embargo fue la que más nos impactó.

Visitar la catedral de San Basilio

La Catedral de San Basilio (también se la conoce como Catedral de la Intercesión de la Santísima Virgen en el montículo, pero este nombre tiene menos gancho) pasa por ser el símbolo de Moscú. El templo se construyó en 1554 por la promesa que había hecho Iván el Terrible de construir una catedral en el centro de Moscú si lograba conquistar el Kanato de Kazán. El edificio consta de 9 capillas independientes que rodean la torre central. El interior es oscuro y laberíntico, y cada una de las capillas cuenta con una decoración diferente.

y la de Cristo Salvador

La Catedral de Cristo Salvador se asienta sobre un terreno maldito… ¿Que porqué decimos esto? Porque ninguna construcción dura mucho en él. Antes de la Catedral podíamos encontrar el Monasterio Alekseevsky, que fue derruido para hacer sitio al templo. La antigua Catedral conmemoraba la victoria contra el ejército de Napoleón, pero poco importó el motivo patriótico para Stalin, que mandó derribarla para hacerle sitio a su Palacio de los Soviets, un mastodóntico proyecto que nunca se llevó a cabo. En el terreno se construyó Moskva, la que fue la piscina al aire libre más grande del mundo. Y finalmente, en 1995 se reconstruyó la Catedral de Cristo Salvador. Hoy es la el templo ortodoxo más alto del mundo, sede del Patriarcado de Moscú y un lugar espectacular para ver una ceremonia ortodoxa. Además la visita es gratuita.

Catedral de Cristo Salvador

Ver una obra en el Bolshoi

La historia del Bolshoi comienza con Catalina La Grande. El 28 de marzo de 1776 la zarina otorgó al príncipe Urúsov el privilegio de administrar todas las representaciones teatrales en Moscú. Nacía así uno de los teatros más famosos del mundo, lugar donde se estrenaron obras tan importantes como El lago de los cisnes y El cascanueces. El teatro ardió y se cambió de ubicación varias veces hasta llegar a su lugar actual, la Plaza Teatralnaya. 

Si queremos ver una obra recomendamos comprar los billetes con tiempo. En la web del teatro las entradas suelen salir dos o tres meses antes del estreno y podemos encontrarlas desde 5€ a más de 280€. Si vais a la taquilla para comprar una entrada a pocos días del espectáculo es posible que solo queden las más caras (es lo que nos pasó a nosotros). Fijaos en qué edificio se realiza la obra. El Historic stage es el edificio histórico, mucho más bello pero con las entradas más caras. Las entradas para las otras dos salas, New stage y el Beethoven hall, son más baratas y los espectáculos son igual de buenos que en el Historic stage, pero no podríamos disfrutar de la profusa decoración de la gran sala del teatro. 

Bolshoi

Fachada del Bolshoi

Recorrer el metro de Moscú, el museo más grande del mundo

Y es que las estaciones de metro de Moscú (también las de San Petersburgo, aunque en menor medida) son una auténtica obra de arte. Muchas las visitaremos durante nuestra visita a la ciudad porque coincidirán con nuestro recorrido, pero para llevar una idea de cuáles merecen realmente la pena os vamos a decir las 5 que más nos gustaron:la estación de Novoslobodskaya y sus vidrieras, Slavyansky Bulvar con sus motivos vegetales de hierro de inspiración parisina, Kievskaya con 24 frescos que representan escenas tradicionales ucranianas, Komsomolskaya con su estética palaciega y Novokuznetskaya con sus mosaicos sobre la industria soviética.Hay muchas más estaciones que merecen la pena. Si te interesa aquí puedes contratar una visita guiada por el metro de Moscú.

Conocer alguna de las siete hermanas

Para conmemorar el VIII de Moscú Stalin ordenó la construcción de varios rascacielos, de los que se acabaron construyendo siete (las siete hermanas de Moscú). Es inevitable que nos encontremos con alguno mientras visitamos la ciudad, pero nosotros vamos a destacar uno: el de la Universidad Estatal de Moscú.

El edificio se encuentra al sudoeste del centro. Para llegar debemos tomar el metro de la línea 1 hasta la parada de la Universidad. La forma más chula de llegar es tomar la línea 1 de metro y bajarse en la parada Vorobyovy gory. Allí podremos ver a nuestra derecha el Estadio de Loujniki. Cruzamos el río Moscova y llegamos a la Colina de los gorriones (antiguamente conocida como Colina de Lenin). Desde aquí hay unas bonitas vistas del distrito financiero y del colosal edificio de la Universidad.

Sus 240 metros convirtieron al edificio de la Universidad en la más alta de las siete hermanas. En lo alto de la torre podemos ver una estrella soviética que pesa unas 12 toneladas. El edificio es espectacular, pero lo es aún más si lo visitáis de noche estando completamente iluminado.

Universidad de Moscú

 

Comprar en el mercado de Izmailovo

El mercado de Izmailovo está un poco alejado del centro (12 km), pero merece mucho la pena. Se encuentra dentro del Kremlin de Izmailovo y está formado por multitud de puestos donde podemos encontrar de todo. A nosotros nos llamaron mucho la atención los recuerdos de guerra de la URSS, pero también queremos destacar los puestos de matrioshkas (el recuerdo más típico que comprar),  de gorros rusos (ushanka) y de antigüedades. Es una escapada perfecta para una mañana, y además hay varios puestos de comida, por lo que podemos picar algo antes de volver al centro.

Matrioshkas

Matrioshkas del mercado de Izmailovo

Probar la gastronomía rusa

La comida rusa es muy variada (y calórica). Pensábamos que sería lo más flojo del viaje, y sin embargo fue de lo que más nos gustó del país (somo muy gordos…).

Las comidas suelen empezar por una sopa (las hay de muchos tipos, pero la borsch es la más típica), aunque también podemos optar por caviar (el rojo de huevas de salmón, más común, el negro de esturión o beluga, mucho más caro). También podemos elegir una ensaladilla rusa, o ensalada Olivier como se llama en Rusia. Aunque cambian algunos ingredientes está igual de buena (o más) que la que solemos comer en España.

El stroganoff es el plato de carne más típico del país. Se compone de tiras de ternera, cebolla, crema y champiñones. Suele acompañarse de arroz en blanco. Otro plato de carne que encontramos en casi todas las cartas es el pollo Kiev, una pechuga rebozada rellena de mantequilla, ajo e hierbas.

Y los postres… los postres son una cosa seria en Rusia.  Se nota la herencia francesa en sus elaboradas tartas. La Ptichie Molokó, el Medovik (pastel de miel) y el Praga son de los más típicos, pero nosotros nos quedamos con el Napoleón, una milhojas que se suele acompañar de frutos rojos.

El Grand Cafe Dr. Jhivago es el sitio perfecto si os queréis pegar un homenaje en un sitio fino, y los precios no son muy elevados (comimos por unos 25€ persona).

Tarta Napoleón

Moscú todavía tiene muchos más lugares por descubrir: el distrito financiero, el parque Kolomenskoye, el museo de la Cosmonáutica, la calle Arbat, el convento Novodevichy… Pregúntanos si tenéis cualquier duda sobre la ciudad e intentaremos ayudaos.

 

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Comentarios
  1. Responder

    Patri

    Variación #6 febrero, 2020 de 14:27

    Creo que lo hice todo y algunas cosas más como ir al Gorki Park y buscar la estatua a Yuri Gagarin 🙂 me gustó mucho Moscú ¡Qué ganas de volver! Saludos

    • Responder

      Viajando el Mapa

      Variación #6 febrero, 2020 de 18:55

      Es una ciudad fascinante. A nosotros también nos quedaron ganas de volver, sobre todo para ver los alrededores y los grandes palacios de las afueras de San Petersburgo. Un saludo.

  2. Responder

    jordi (milviatges)

    Variación #6 febrero, 2020 de 23:14

    Hemos estados dos veces en Moscú y la verdad es que la ciudad nos encanta y esperamos regresar. Sin embargo, no hemos podido entrar a ver el Mausoleo de Lenin porque en ambas ocasiones se estaba “restaurando” el cuerpo. Tampoco hemos vista ninguna obra en el Bolshoi.

    • Responder

      Viajando el Mapa

      Variación #7 febrero, 2020 de 09:17

      Pues merece mucho la pena el mausoleo, ya es mala suerte. Y uno obra en el Bolshoi tiene que ser increíble, pero al no comprar el boleto con antelación solo quedaban las entradas más caras y se escapaban del presupuesto. En la próxima visita. Un saludo.

  3. Responder

    Los viajes de Héctor

    Variación #8 febrero, 2020 de 18:11

    He estado dos veces en Moscú, pero la segunda vez en una escala de 14 horas.

    En ambas ocasiones probamos los helados del centro comercial GUM.

    En el primer viaje entramos al Kremlin y vimos la momia de Lenin, pero no entramos a San Basilio (la segunda vez sí).

    No fui a ver ninguna obra en el Bolshoi porque el avión llegó con 12 horas de retraso debido a una gran nevada, y la noche que fueron todos nuestros compañeros era la primera, y no quería pagar para quedarme dormido (con mucho sueño y con la calefacción), así que compramos dos entradas la semifinal de la UEFA y pude ver a Ronaldo en el Inter dd Milán jugar contra el Spartak de Moscú

  4. Responder

    rocio

    Variación #24 febrero, 2020 de 10:11

    Muy buena entrada, quiero suscribirme a vuestro blog.

    • Responder

      Viajando el Mapa

      Variación #24 febrero, 2020 de 12:51

      Gracias Rocío! En la página de inicio en la barra lateral aparece la opción para suscribirte al blog. Gracias por seguirnos.

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