Novela Gráfica

La conquista de los polos

en
15 abril, 2020

A finales del siglo XIX se había explorado casi cualquier rincón del planeta, pero los dos extremos de la Tierra permanecían sin conquistar. La lucha por esta aventura es lo que narra La conquista de los polos, la novela gráfica de Jesús Marchamalo y Agustín Comotto. Siguiendo las expediciones de Nansen y Amundsen, los dos exploradores noruegos más afamados, viajaremos al Polo Norte y al Polo Sur, y siempre abordo del Fram, el barco de madera que llevó a ambos expedicionarios a entrar en la historia.

Nansen y la conquista del Polo Norte

Fridtjof Nansen fue un explorador noruego nacido en Oslo. Trabajaba como conservador del museo de Bergen hasta que su afán aventurero lo llevó a embarcarse en un barco foquero para realizar observaciones científicas. A su vuelta lideró la primera expedición que consiguió atravesar Groenlandia, más de 500 km a temperaturas de 40 grados bajo cero.

A su vuelta, ya como un héroe nacional, se propuso ser el primer hombre en llegar al Polo Norte. En la época se especulaba con la existencia de la deriva transpolar, una corriente que cruzaba el océano Ártico de este a oeste. Así que Nansen se planteó dejarse atrapar por el hielo y que la corriente lo arrastrase hacia el Polo Norte. Pero para eso tenía que encontrar una nave que la presión del hielo no destruyese, así que encargó el Fram (adelante en Noruego).

La expedición salió de Vardø en julio de 1893 y navegó hacia el este hasta que el 4 de septiembre el Fram quedó atrapado en el hielo. La corriente llevo al barco hasta los 82° y 30′, lo más al norte que ningún buque había estado antes.

ruta nansen

Viendo que la corriente era errática (a veces los acercaba al norte y a veces los alejaba), el 14 de marzo de 1895 Nansen y Johansen abandonan el Fram a unos 660 km de su objetivo. Avanzando en un trineo tirado por perros, los exploradores registraron en su último campamento, los 86° 13,6′, lo más al norte que nadie había estado nunca, pero decidieron regresar viendo que las condiciones hacían imposible continuar.

El destino sería el cabo Fligely, el punto más al norte de Europa, en el archipiélago de Tierra de Francisco José. Y sería en la isla más al sur del archipiélago donde el 17 de junio de 1896 se encontrasen con Frederick Jackson, un explorador que había intentado enrolarse en la expedición y que sería el encargado de llevarlos en el Windward hasta Vardø, adonde llegaron el 13 de agosto del mismo año.

expedición nansen

Amundsen y la conquista del Polo Sur

El otro gran explorador que nos presenta La conquista de los polos es Roald Amundsen. Era tal su fascinación por las exploraciones polares que con ocho años ya dormía con la ventana de su cuarto abierta para ir acostumbrándose al frío. Después de asistir a una conferencia de Nansen cuando este acababa de cruzar Groenlandia, Amundsen tomó la decisión de dedicarse a la exploración polar. Sin embargo se encontró con el rechazo de sus padres, que le obligaron a estudiar Medicina. Pero cuando su madre falleció, se enroló como marinero en el Madgalena

Su primera expedición terminó en fracaso. Abordo del Bélgica como primer oficial, su objetivo de buscar el Polo Sur magnético fracasó cuando el barco quedó apresado por el hielo. Pero todo lo que aprendió mientra luchaba por su supervivencia lo empleó en su siguiente expedición. Los 6 tripulantes del Gjøa fueron las primeras personas en completar el paso del Noroeste, esto es, conectar el océano Atlántico con el Pacífico bordeando Norteamérica. 

Pero su gran objetivo era alcanzar el Polo Norte. Su idea era parecida a la de Nansen, dejarse atrapar por el hielo y que la corriente los acercase lo máximo posible. Luego continuarían con trineos y perros. La novedad era que que afrontaría la expedición desde el Pacífico, lo que exigía bordear el Cabo de Hornos. 

Como el Fram era propiedad del Gobierno Noruego, Amundsen habló con su mentor, Nansen, para que intercediese por él. Célebre es la frase de Nansen: Tendrás el Fram. Pero todo cambió en poco tiempo. Robert Scott anunció una misión para llegar al Polo Sur, y Cook y Peary afirmaron haber llegado al Polo Norte. Amundsen decidió cambiar de objetivo y llegar al Polo Sur antes que Scott. Pero para evitarse problemas con los patrocinadores y el Gobierno, no dijo nada a sus hombres hasta llegar a la isla de Madeira. Incluso se permitió enviar un telegrama a Scott para anunciarle que también se dirigía a la Antártida. Había empezado la carrera por conquistar el Polo Sur.

Scott llegó a la Antártida el 4 de enero de 1911, y Amundsen llegó 10 días más tarde, pero montó su campamento 100 km más cerca del Polo que su rival. Además llevaba una casa prefabricada con lo que tardaron solo 10 días en montar su campamento, el Framheim.

Para llegar hasta el Polo es necesario cruzar tres zonas: la plataforma de hielo de Ross, la cadena montañosa Transantártica y la meseta antártica.

Una de las decisiones de Amundsen fue establecer y señalizar bien los depósitos de provisiones. Para ello utilizó largos palos con banderolas negras numeradas cada 15 km, marcando en qué dirección se encontraba la siguiente. También en cada depósito marcaba una línea con estacas clavadas cada kilómetro dirección este-oeste. Y, por último, cada medio kilómetro dejaban un fardo de pescado seco. Los noruegos consiguieron establecer tres depósitos antes del invierno, a 80, 81 y 82º sur. Los ingleses solo dejaron un gran depósito a 79º 29′. Este fue uno de los motivos de los diferentes desenlaces de las dos expediciones.

Por fin, el 20 de octubre de 1911, más de 10 meses después de llegar al continente helado, el equipo de Amundsen partía hacia el sur. Eran cinco hombres, y cuatro trineos tirados por  43 perros, que fueron sacrificando según avanzaba la expedición. El 1 de diciembre alcanzaron la meseta polar: apenas les restaban 350 km para completar la hazaña. A 100 km del objetivo decidieron establecer el último depósito y, por fin, el día 14 de diciembre de 1911, llegaron al Polo Sur.

expedición amundsen

Dejaron una tienda de campaña en cuyo mástil ataron una bandera noruega y un gallardete del Fram. En el interior dejaron material de abrigo que ya no necesitaban y dos cartas, una dirigida al rey Haakon VII, y otra dirigida a Scott, que decía:

Querido comandante Scott: Como Vd. será probablemente el primero en llegar aquí después de nosotros, ¿puedo pedirle que envíe la carta adjunta al rey Haakon VII? Si los equipos que hemos dejado en la tienda pueden serle de alguna utilidad, no dude en cogerlos. Con mis mejores votos, le deseo un feliz regreso. Roald Amundsen.

Se sacaron una foto para inmortalizar el histórico momento y regresaron a la base.

Scott y su equipo llegaron al Polo Sur treinta y cinco días después, el 17 de enero de 1912, y encontraron la tienda y las cartas. Descansaron un par de días y emprendieron el fatídico regreso. El mal tiempo, los errores de previsión y la mala suerte hicieron que ningún miembro de la expedición regresase con vida. El 12 de noviembre de 1912, la expedición de rescate encontró sus cuerpos a escasos 20 km del gran depósito. Si hubiesen llegado hasta él probablemente hubiesen sobrevivido.

En el libro también se hace un repaso sobre otras expediciones a los polos, como la del Endurance, del que ya hablamos en la novela gráfica homónima.

 

Los autores

Jesús Marchamalo García (Madrid, 1960), es un escritor y periodista de radio, televisión y prensa. Es autor de numerosos libros y novelas gráficas.

Agustín Comotto (Buenos Aires, 1968), es el ilustrador de La conquista de los polos. Además de ilustrar numerosas novelas gráficas, también ha realizado alguna en la que se ocupa tanto de la ilustración como la de narración.

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