Europa Rep. Checa

Praga día 3

on
20 septiembre, 2017

Tercer y último día en Praga. Todo lo bueno se acaba, pero no sin aprovecharlo al máximo. Desayunamos en el hotel y compramos un ticket de transporte público (32 CZK).  Tomamos el tranvía 24 en la parada Jindřišská dirección Kubánské náměstí. Después de 8 paradas nos bajamos, concretamente en Ostrčilovo náměstí.

 

Nos adentramos en la fortaleza de Vysehrad, una fortaleza del siglo X. Podemos entrar por la Puerta de Tábor (1), construida entre 1655 y 1656. Según avanzamos nos encontramos con los restos de la puerta gótica de Spicka (2), donde además está el centro de información. Más adelante está la Puerta de Leopoldo (6), construida entre 1676 y 1678 basándose en los diseños de Carlo Lurago, y custodiada por dos leones y un águila.

Puerta de Leopoldo

La rotonda de San Martín (7) fue la única edificación que sobrevivió, junto con el templo de los santos Pedro y Pablo, a la victoria de los husitas sobre Segismundo en la batalla de Vysehrad en 1420.

 

Rotonda de San Martín

Girando a la izquierda, hacia K Rotunde, podemos ver el Nuevo Decanato (11), decorado con un escudo de armas con el emblema de las llaves cruzadas Vysehrad. Siguiendo de frente, y luego por la calle Sobeslavova, a la izquierda podemos ver el Antiguo Decanato (13) y los restos de la Basílica de San Lorenzo (14), mandada construir por el primer rey de Bohemia Vratislav II.

Girando a la derecha, y siguiendo hasta las paredes fortificadas, llegamos hasta las ruinas góticas del Baño de Libuse (19) o fábrica exterior del bastión de guardia, que era un puesto para la defensa del castillo medieval. Este puesto se encuentra encima del peñón, que “aloja” una tumba curiosa. Cuenta la leyenda que el caballo parlante Semik saltó por encima de las fortificaciones y luego por el acantilado, con su señor al lomo, para librarlo de una muerte segura, ya que había sido sentenciado a la pena capital. Agotado, pidió que a su señor que lo enterrase en el peñón, y poco después murió.

Continuando a la derecha llegamos al Santuario de Myslbek (21), donde podemos contemplar distintas estatuas de Josef Myslbek, que representan distintas leyendas checas.

Estatuas del escultor Josef Myslbek

Llegamos así a la Basílica de San Pedro y San Pablo (24). Parte de una estructura románica del siglo XIV, mandada construir por Vratislav II. Cuenta la leyenda que el mismo príncipe Vratislav trajo doce cuévanos de piedras para sus cimientos. Fue precedida de diversas iglesias con el mismo nombre, y se llegó en el siglo XIX a la estructura actual, y reconstruida en el 1902 después de un incendio.

Basílica de San Pedro y San Pablo

El Cementerio (25), fundado en 1869, está influenciado por el art noveau de la época. Dentro del cementerio encontramos el Pantheon o Slavin (26), diseñado por Antonin Wiehl. A la derecha encontramos un cartel donde nos informa de la ubicación de las tumbas de los “residentes” más famosos del cementerio.

Volviendo por K Rotonde nos encontramos la Columna del Diablo (12), que está partida en tres piezas. Antes estuvo colocada en la iglesia y después en el cementerio. En un símbolo que escenifica la guerra entre lo pagano y lo cristiano. Se cree que pudo ser un soporte de la antigua iglesia hasta que en 1503 se derrumbó el edificio y quedó como reliquia. Otras teorías dicen que pudo ser un antiguo medidor de tiempo o una picota medieval donde se flagelaba a las prostitutas. Y por último, la leyenda sobre su origen. Dicen que un poseso al que hubo que practicar un exorcismo sacó de su cuerpo un demonio, llamado Zardan, que reconoció que él había traído la columna desde Roma. Este demonio había apostado con un sacerdote de Vysehrad que era capaz de traer una columna de la basílica de San Pedro antes de que éste concluyera una misa. El cura, que contó con la ayuda del citado apóstol, consiguió que el diablo perdiera la apuesta, por lo que la arrojó con fuerza y la partió en tres. Dentro del templo hay un cuadro de origen gótico que escenifica la leyenda.

Columna del diablo

Siguiendo de frente llegamos a la Puerta de los Ladrillos (35), una construcción en estilo imperio del año 1871, llamada también la Puerta Nueva o Puerta del Cementerio. Continuando por V Pevnosti llegamos al Gorlice (36) es el espacio subterráneo más grande del área de Vyšehrad. Originariamente era un conjunto de 33 bastiones de la fortificación barroca. La sala, que tiene 330 metros cuadrados y una altura de 13 m., daba cobijo a la tropa y custodiaba las provisiones y las municiones. Alberga 6 esculturas originales del Puente de Carlos. Así finalizamos la visita a Vysehrad, que nos lleva toda la mañana. Paramos a comer en un pequeño bar en la subida a la fortaleza, que por menos de dos euros ofrece porciones de pizza con una botella de agua.

Volvemos ahora sobre nuestros pasos hasta la parada Ostrčilovo náměstí, donde tomamos el tranvía 14, 18 o 24, y nos bajamos tres paradas después en Karlovo náměstí. Aquí encontramos la Iglesia Catedralicia de San Cirilio y San Metodio, que es una iglesia barroca sobretodo conocida por albergar en su exterior las criptas del Monumento Nacional de los Héroes del atentado a Heydrich, de entrada gratuita. Este es un lugar donde se luchó de verdad durante la Segunda Guerra Mundial: el refugio secreto que la iglesia ortodoxa checa ofreció a los paracaidistas checoslovacos(27-5-42/18-6-42), después que llevaran a cabo el atentado contra Reinhard Heydrich. Finalmente fueron traicionados y asesinados por el ejército nazi (la película “Anthropoid”, de Sean Ellis,  está basada en el atentado).

Monumento Nacional de los Héroes del atentado a Heydrich

Caminando hacia el río podremos ver la Casa Danzante del arquitecto Frank O. Gehry. El edificio está inspirado en una famosa pareja de baile, Fred Astaire, simbolizado por la torre de piedra, y su pareja, Ginger Rogers.

Casa Danzante

No tenemos tiempo para más. Nos dirigimos al hotel para recoger todo e ir hasta el aeropuerto, pero si tenéis tiempo aun quedan muchas visitas interesantes en la ciudad..

En el parque Letná se encuentra el Carrusel Histórico de Letná, el carrusel más antiguo conservado en Europa. Está equipado con 21 caballos de tamaño real, forrados con piel de caballo, y con varios modelos de cochecitos con un diseño de los años treinta, aunque el carrusel data de 1892.

En el otro extremo del parque encontramos con el Metrónomo, una construcción diseñada por Vratislav Novak que se erige donde antes había una estatua gigante de Stalin. Siguiendo hasta el extremo oeste del parque se llega al Pabellón Hanavsky. Es un edificio forjado en hierro que fue construido para la Exposición General Nacional de 1891. Tras esa muestra, el pabellón fue desmantelado y el príncipe Hanavsky, su dueño, decidió regalarlo a la ciudad de Praga, convirtiéndose en la primera construcción de hierro forjado, cemento y cristal de la capital checa

El Palacio Wellenstein fue el primer palacio barroco construido en la ciudad. En los jardines del palacio encontramos “La Gruta Artificial”, un muro de aspecto grotesco con caras y animales de estética manierista.

Y por último mencionar el monte Vitkov, donde encontramos la estatua ecuestre de Jan Žižka, quien lideró a los husitas para derrotar al ejército cruzado en 1420, y el Monumento Nacional, edificio que sirve como homenaje a los legionarios checoslovacos. 

TAGS
RELATED POSTS